Sandra de Barraza
Las “negociaciones” entre Centroamérica y la Unión Europea para lograr acuerdos de asociación política, económica, social e institucional iniciaron esta semana en la ciudad de San José, Costa Rica. Los medios de comunicación dieron cobertura a esta iniciativa, destacando que es la primera ronda de muchas que se esperan. El vocero centroamericano será rotativo y esto supone trabajos de diálogo y acuerdo previos.
Nadie sabe cuánto tiempo tomarán las conversaciones para lograr acuerdos. No hay programa; seguramente no está clara la agenda; posiblemente los objetivos de los países centroamericanos no se han puesto en común; y se corre el riesgo de haber iniciado el diálogo con un continente sin haber satisfecho condiciones mínimas internas… la unión aduanera es el ejemplo.
¿Hay agenda de discusión entre las partes involucradas? Es la primera pregunta que debemos hacer todos. La cobertura de los medios de comunicación hace creer que el azúcar y otros productos centroamericanos serán los que la conformen. Nos hacen creer que habrá una la lista de productos y peticiones para un trato “especial”. Así fue el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y nos hacen creer que el Acuerdo de Asociación Centroamérica-Unión Europea es una réplica del TLC. El contenido de los reportajes aparecidos en los medios de comunicación nos hace recordar la cobertura al proceso de negociación con Estados Unidos: ¿Qué productores y comerciantes se benefician? ¿Quiénes salen afectados en este trato comercial?
En el TLC los temas fundamentales fueron sobre el origen de los productos y su comercialización. El TLC incluyó temas laborales y ambientales como condicionantes a las prácticas de producción y comercialización, pero el énfasis fue y es el comercio. Los indicadores de medición del avance del tratado son y seguirán siendo la diversificación de los productos y el volumen de exportación; el indicador es y seguirá siendo la balanza comercial.
Pero quiero destacar que la Unión Europea (UE) plantea e insiste, con muy poca eficacia por cierto, que la iniciativa no es comercial y que esto hace una gran diferencia con el tratado suscrito con Estados Unidos. Eso fue lo que plantearon en un encuentro organizado por el Círculo de Copán, instancia de pensamiento estratégico sobre Centroamérica, con el apoyo de la UE, el Programa de Apoyo a la Integración Centroamericana (PAIRCA), la Fundación Carolina, la Secretaría General Iberoamericana, la Secretaría de Integración Centroamericana (SICA) y el Centro Internacional para el Desarrollo Humano (CIDH) en Madrid, dos semanas antes de iniciarse las “negociaciones” para los acuerdos políticos.
Se convocó a un encuentro para actualizar visiones sobre el proceso integracionista y las estrategias de desarrollo; para informarse sobre los entornos y las prioridades nacionales y regionales; a una reflexión sobre las relaciones y los liderazgos, el financiamiento al desarrollo y eso que llaman sociedad civil. Nos convocamos e hicimos presentes para tener una visión de futuro en la alianza Europa-Centroamérica.
Los participantes de la UE afirmaron que su objetivo no es un tratado que busque mejorar las relaciones comerciales de importación-exportación; este tema está incluido pero no es el punto central de agenda ni el interés de la UE. El objetivo de la UE no es incrementar su comercio con Centroamérica y darle oportunidades preferenciales para que los centroamericanos incursionen en el mercado europeo que cada vez tiene una frontera más amplia. El objetivo de la UE, afirman, es de carácter político-social. La UE busca lograr acuerdos para la cohesión social de los países centroamericanos y para la integración de sus economías.
La UE esta interesada en fortalecer la paz y la democracia en Centroamérica a través del desarrollo y la institucionalidad y quiere poner a disposición de los países cooperación técnica y financiera con una visión más estratégica y de una manera más estructurada. Por esto, para la UE la agenda de discusión tiene tres puntos que necesitan agenda de discusión para lograr acuerdos:
(1) el diálogo social y político; (2) el intercambio comercial; y (3) la cooperación financiera de la UE para el desarrollo de C.A. Esto, dice la UE, es lo que quiere dialogar para lograr acuerdos basados en los intereses comunes. Pero… ¿Centroamérica tiene claros sus objetivos de acuerdo con la UE? ¿Coinciden los objetivos entre las partes que se han sentado en San José? El diálogo que espera la UE es político, social e institucional… su contenido busca la cohesión social y el fortalecimiento de la democracia. ¿Estamos listos?
viernes 26 de octubre de 2007
El Acuerdo de Asociación (AA)
jueves 25 de octubre de 2007
¿Derecha política vrs. derecha empresarial?
Luis Mario Rodríguez
No estoy convencido que lo que estamos presenciando en ARENA sea una pugna entre la derecha política y la derecha empresarial, más bien se trata de las consecuencias naturales surgidas del proceso que se ha empleado desde las presidenciales de 2004 para la elección de su candidato a la Presidencia de la República. Así como en Guatemala se cuenta con tantos partidos políticos como corrientes de derecha existen, en ARENA debemos acostumbrarnos a ver tantos precandidatos como sectores productivos, profesionales y sociales hay al interior del partido.
En otras palabras, los guatemaltecos no pudieron dirimir sus diferencias internas y prefirieron constituir expresiones políticas que finalmente les llevaron a un "caos partidario", en el que no existe un discurso coherente por parte de la derecha; mientras que en el caso salvadoreño, aún nos encontramos frente a un partido institucionalizado que prefiere la competencia interna al descalabro electoral.
Se dice que la clave ha estado en la renovación; yo agregaría que el éxito de ARENA se ha basado también en romper paradigmas y entender cuándo llega el momento de cambiar esquemas, impulsar reformas y anteponer el interés general por sobre el individual. Entre 1989 y 2007 se ha interiorizado que es necesaria una reforma social, un aumento de los ingresos tributarios, una apertura comercial equilibrada y un fortalecimiento institucional acelerado.
Ya no es extraño hablar de subsidios a los que sufren de extrema pobreza, o de severas sanciones a las empresas que se aprovechan del mercado; no se teme implementar drásticas reformas tributarias, y cada vez más la justicia está llegando a ex funcionarios, diputados, empresarios y profesionales que violentan el Estado de Derecho.
Los últimos siete documentos de ENADE presentados por la cúpula empresarial, han denunciado sin rodeos la falta de una reforma política y de consensos mínimos que los partidos deben alcanzar en beneficio de las grandes mayorías. No se teme reconocer los problemas nacionales ni se maquillan las cifras económicas, fiscales, de empleo o de asesinatos.
Los medios de comunicación encuentran en el gobierno y en la apertura de sus funcionarios, la fuente más importante para llenar los periódicos y los noticieros de televisión nacional. No se rehuye el tema de la ética pública ni se rechaza el debate sobre la necesidad de una ley de información que permita a los ciudadanos y a los medios de comunicación acceder de manera ordenada, cuidando los datos personales, a todos aquellos documentos sobre el uso de los fondos públicos.
ARENA ha entendido que los extremos no son convenientes para la democracia. Los últimos gobiernos y sobre todo el siguiente, debe seguir defendiendo la libertad; pero debe entender hoy más que nunca, como lo dijo Juan Pablo II, que no se debe permitir malograr los esfuerzos para hacer al mundo libre y digno del hombre, pues la miseria genera esclavitud; ella misma es falta de voluntad. La derecha debe apostarle agresivamente a consolidar el desarrollo social; lo debe hacer respetando los derechos de los trabajadores, apoyando a las familias con la educación de sus hijos y consolidando los valores con una instrucción ciudadana que priorice la solidaridad y el respeto a la ley.
Si se quiere seguir gobernando debe ejercitarse la tolerancia, el respeto a las ideas contrarias, el diálogo y la concertación nacional. Debe impulsarse la consolidación del Consejo Económico y Social como continuación del desaparecido Foro de Concertación Económico y Social, como un compromiso pendiente de los Acuerdos de Paz, pero no para que la sociedad civil o los partidos políticos cogobiernen con las autoridades de turno, sino para que exista un espacio en el que todos puedan ser escuchados y en el que sus propuestas alimenten los planes para consolidar el desarrollo nacional, aunque las mismas no sean vinculantes, como en el caso español.
No existe una disputa entre la derecha política y la empresarial. Lo que hay es la claridad que sólo un gobernante responsable, serio, probo, tolerante y dispuesto a ser el Presidente de todos, podrá continuar con entusiasmo la senda que ya se ha abierto para los salvadoreños y que nadie, ni con falsos discursos ni con presuntas frescuras ni con liderazgos coyunturales, podrá cerrar. Nadie podrá coartar la libertad de expresión ni la forma en la que educaremos a nuestros hijos.
Lo que buscan los empresarios y los políticos que integran ARENA es la frescura que da la unidad familiar, la fortaleza de una religión cuyo centro sea DIOS, la convicción que sólo defendiendo la vida desde su concepción tendremos un sociedad fuerte y consolidada y la certeza que aquel que se siente en Casa Presidencial, tendrá los pies sobre la tierra, la cercanía con la gente, el respeto a las libertades y la fortaleza de la divinidad para gobernar como su razón y su corazón le dicten y no como lo quieran manejar las estructuras partidarias.
miércoles 24 de octubre de 2007
Foro por la libertad: gran adhesión, alguna duda
Ivo Príamo Alvarenga
La unión hace el esfuerzo Un grupo de amigos que tenemos en común haber luchado 20-30-50 años por la libertad, merced a una casualidad descubrimos la factibilidad de aunar nuestro fervor en su defensa, pocas veces tan necesaria como hoy. Desde el dominio español, solo Guillermo Wálker había puesto a Centroamérica la disyuntiva entre independencia o sumisión a un extranjero.
A Hugo Chávez. Recientemente, lo hemos oído amenazar a los “oligarcas” (léase cualquier contrario a sus ideas y acciones) bolivianos, de llevarles la guerra si derrocan o asesinan a Evo Morales. No pensando solo en la deposición o la defunción de su ahijado. Cualquier movimiento civil de proporciones significativas, o un alzamiento independentista de los departamentos orientales, donde la oposición a Morales es mucho mayor que sus seguidores, serían ahogados en sangre por los expedicionarios venezolanos.
La advertencia es seria. El presidente “bolivariano” es el mayor comprador de armas del mundo. Su fuerza militar llega a un millón doscientos mil, entre las mayores del planeta. Está constituyendo la aviación y la marina de guerra más modernas y letales de América Latina. Construirá una fábrica de Kalashnikovs, el fusil de asalto por excelencia.
Chávez sueña con lo que para el Che Guevara fue pesadilla: hacer de Bolivia punto de partida para conquistar Suramérica; y luego continuar la que llamaba “larga y terrible guerra”, hasta vencer a Estados Unidos.
Por eso está plantando bases militares frente a los países confinantes, a un costo de 25,000 millones de dólares; 25 veces más que los 800-1000 millones donados a Bolivia en obras económicas y programas sociales, idénticos por cierto a Red Solidaria.
Tener bases en Centroamérica sería un regalo de los dioses a esa estrategia. Nicaragua o El Salvador constituirían emplazamientos ideales y relativamente fáciles, si se logra como Chávez anular a los oficiales de profesión patriotas; y cooptar, corrompiendo, a los otros.
La defensa de la libertad tiene por miras sobrevivir como república independiente.
Si ARENA nos apoya, muestra civilización y cordura. Hemos recibido abundantes adhesiones y algunas críticas que eran de esperar, por ejemplo la de que nos impulsa y sustenta el partido de gobierno. Suponiendo, sin admitirlo, que así fuese, estaría dando una prueba de civismo, altura y amor a la libertad.
El partido rival organiza y apoya abiertamente turbas violentas que destruyen bienes privados y públicos, o sea propiedad del pueblo. Incendian pequeños comercios, cierran calles con cualquier trivial pretexto; forman grupos vocingleros de solidaridad con sus miembros acusados de corrupción. El único caso en que el repudio nacional los hizo desligarse de la violencia fue el de su militante que asesinó policías el 5 de julio. Nunca se ha oído que cree un centro de pensamiento, por falta no de fondos, sino de voluntad y capacidad intelectual. Jamás ha publicado un estudio científico digno de ese nombre.
Si ARENA apoyase a un grupo de luchadores por la libertad cuyos únicos instrumentos son las ideas, estaría dando una honrosa lección.
Se dice que duraremos poco. Es posible. No poseemos fondos, aunque tenemos la esperanza de recibir colaboración de quienes en la libertad ven el máximo valor ciudadano. Hemos abierto una cuenta para recibirla y la gestionaremos en el exterior.
Los centros tipo el nuestro que han finalizado labores por falta de medios son muchos. Eso, lejos de desacreditarnos, nos da el mérito de emprender otra lucha más, talvez con pocas facilidades materiales, pero con enormes ideales.
El ingrediente que falta en las soluciones
Joaquín Samayoa
¿Alguna vez han calculado, estimados lectores, lo que nos cuesta a los contribuyentes mantener las instituciones públicas cuya única razón de ser es obligarnos a actuar en consonancia con ciertos valores que lamentablemente no poseemos? ¿No sería más fácil y mucho más barato educarnos para ejercer responsablemente nuestras libertades, sin tanta regulación, vigilancia y amagos de castigo?
Sé muy bien que esto último es una utopía, pero no por eso hay que menospreciarla. Las utopías, por definición, nunca llegan a realizarse plenamente, pero marcan el norte hacia el cual deben encaminarse la imaginación y los esfuerzos de las colectividades humanas. Sin ellas, estamos condenados a caminar tal vez ordenadamente pero en círculos, o en direcciones divergentes, o hacia el rumbo que marcan los intereses de unos pocos.
En estos días, varios problemas ocupan nuestra atención: el transporte público, las medicinas, la educación privada, los salarios, los crímenes violentos, las inundaciones, la basura, la lentitud del tráfico vehicular en el tramo de Los Chorros y las luchas de poder por los cargos de elección popular desde los cuales los aspirantes ofrecen solucionar esos y otros muchos problemas.
En la Asamblea Legislativa, al interior de los partidos políticos y en los espacios de opinión en los medios de prensa, casi toda la discusión y las propuestas sobre problemas específicos tienen como trasfondo un mismo tema: cuánto, cómo y dónde puede o debe intervenir el Estado en una economía de libre mercado y en un régimen político que aspira a consolidar su naturaleza democrática.
Esta permanente discusión ha contribuido poco a poco a derribar algunos dogmas. Ahora hasta los más recalcitrantes ideólogos de derecha aceptan que debe haber intervención estatal para generar las condiciones de libre competencia que requiere el mercado y para proteger a los ciudadanos, incluidos ellos mismos, de la voracidad a la que tiende el capitalismo cuando se le da rienda suelta. De igual forma, los ideólogos más radicales de izquierda le reconocen algunas virtudes al mercado como principio organizador al menos de una parte importante de la actividad económica.
La discusión sobre impuestos, regulación de precios, controles de calidad, protección de los consumidores, salarios, incentivos y libertades económicas debe continuar y debe darse sin apasionamiento ni demagogia, tomando en consideración tanto las necesidades de la población como las peculiaridades de cada rubro de producción y comercialización de bienes o prestación de servicios.
Pero igualmente importante es hacer una reingeniería cultural para fomentar la aceptación y la práctica de los valores y normas de conducta necesarios para la convivencia armónica y el desarrollo de la institucionalidad democrática. Si no somos capaces de enfrentar atinadamente este gran desafío, será necesaria una cantidad cada vez mayor de leyes restrictivas y un aparato estatal cada vez más invasivo y autoritario para poner un poco de orden en una situación cada vez más caótica.
Nuestra legislación tiene vacíos y algunos de los conceptos que la sustentan son debatibles; tenemos jueces, legisladores, ediles, ministros, fiscales, policías y directores de autónomas incompetentes o corruptos. Es necesario denunciar y rectificar las malas actuaciones de los servidores públicos. Pero no todos los males de nuestra sociedad ni todas las soluciones pasan por el aparato estatal. Ningún Estado es viable si la mayoría de sus ciudadanos necesitan que se les impongan leyes y se les vigile constantemente para actuar correctamente.
¿Cuántos policías habría que poner a lo largo de un tramo de varios kilómetros de carretera para que usted resista la tentación de adelantarse por el hombro, creando más adelante un cuello de botella? Y no me venga con que eso lo hacen solo los buseros. También lo hace alguna gente que tiene altos niveles de escolaridad, aunque, por lo visto, muy poca educación.
¿Qué le impide sacrificar un poquito su estilo de vida para poder pagar mejor a sus empleados, sin esperar a que el Estado lo obligue a hacerlo? ¿Por qué espera a que lleguen a contarle las costillas para pagar cabales sus impuestos? ¿Por qué cobra tanto por lo que le ha costado tan poco?
Es más simple de lo que a veces parece. Los ingredientes que faltan para resolver o aliviar los problemas deben buscarse en la conciencia y en la voluntad de las personas. Cuanto mayor sea el acatamiento voluntario a las leyes y el apego a valores y normas elementales de convivencia, la sociedad será más justa, más estable y más eficiente. Yo prefiero esta utopía que el espectro de una dictadura. ¿Y usted?
domingo 21 de octubre de 2007
Saca le cumplió a unos... y a nosotros, ¿cuándo?
Ernesto López:
Es común ver en nuestro medio el prematuro despertar electoral con la salida “urgente” de algunos candidatos a la Presidencia de 2009.
En medio de esta ansiedad partidista es común encontrar militantes de la izquierda exaltando el triunfo de su fórmula en las urnas, mientras la derecha juega sus cartas utilizando la varita mágica denominada “reinvento”, que ha sido fundamental en ARENA para elegir y cuajar sus formulas presidenciales. El año 2009 no será la excepción si quieren ser competitivos con otras.
Pero ese reinvento, según lo plantean estudiosos, no debe ser tolerante a la imposición dedocrática para elegir su fórmula, como en su momento se le cuestionó a la izquierda. La derecha deberá aceptar y reflexionar que las bondades de ese modelo de gobernabilidad impulsado desde 1989 con la llegada al poder de Alfredo Cristiani ha sido poco incluyente y desfavorable para la mayoría de salvadoreños que vivimos el calvario de una economía doméstica.
Decía un amigo: “La derecha deberá abrirse y llegar a la mayoría de salvadoreños si quiere continuar en el poder”.
¿De dónde nace esta reflexión? Permítanme decir que algunos conductores de entrevistas televisivas y generadores de opinión nos hemos convertido en “pañuelos de lágrimas” de miles de salvadoreños que ven en nuestras voces el aliento y a la par el reclamo que ellos difícilmente pueden hacer en nuestros programas.
Al volvernos interlocutores de la cuesta arriba que recae en los hombros del ciudadano común, difícilmente se puede negar que el país tiene graves problemas de seguridad, criminalidad, poco acceso a empleos y, más aún, un frágil poder adquisitivo, que no han podido ser resueltos por los últimos gobiernos. ¿Cómo piensa ARENA lograr de nuevo ese voto de confianza ante un FMLN un poco más abierto y renovado con la llegada de Mauricio? Por cierto, vaya mi pésame por la pérdida de su hijo.
“Saca le cumplió a unos... y a nosotros, ¿cuándo?”, decía un empresario que resiente la situación que vive el país y cuestiona cómo un pequeño pero poderoso grupo económico se ha estado sentado en primera fila a disfrutar del concierto de políticas areneras para favorecerse a costa de un pueblo con sed de justicia social.
Presiento que dicho partido, su tradicional reinvento electoral deberá iniciarlo haciendo un mea culpa, reconociendo sus errores para responderles a los más de 400,000 votantes independientes que creyeron en el actual gobierno y que ahora se preguntan si bastará el tiempo que le queda a Saca para cumplirles a ellos.
ARENA tiene 16 meses para hacer un giro de timón y comprender que gobernar es dejar abierto el pichel y no permitir que se haga más grande y hondo para evitar que del rebalse otros beban del modelo de economía de libre mercado.
La democracia no debe ser invisible; por el contrario, debe ser un poder real que podamos compartir unos con otros y no vernos cada vez más distantes entre los que tienen más y los que tienen menos, como lo predijo un informe de Naciones Unidas.
jueves 18 de octubre de 2007
¿Candidatos a Santa o candidatos a presidente?
Paolo Luers:
Si un candidato, para saber cuáles son los problemas del país y para entender qué necesita la gente, tiene que hacer una gira por los 262 municipios del país, mejor que ni se postule. La decisión de querer ser presidente es demasiado seria para que la tome alguien que todavía no conoce el país y sus problemas. No sé si este procedimiento de la gira por los municipios, al cual ARENA somete a sus precandidatos a la presidencia, es porque son personas que en su vida no han llegado al norte de Cabañas, Morazán o Chalatenango ni a los barrios marginados de Ilopango, Tonacatepeque o Soyapango, o si la gira más bien es una prueba de resistencia parecida a la que hacen a los nuevos modelos de carros...
Igual el “Dialogo social abierto” que plantea el FMLN. En vez de presentar un programa que diga claramente qué es lo que quieren hacer, están convocando a todo el mundo a aportar y crear consensos. Me temo que es, igual que la gira de ARENA, una gran pérdida de tiempo – y un truco populista.
Partidos grandes e históricos como ARENA o el FMLN no deberían tener necesidad de hacer acrobacias como las giras o diálogos abiertos para aterrizar en un programa de gobierno. Un programa de gobierno serio no es resultado de encuestas, consultas y giras. Un programa de gobierno serio no necesariamente es el reflejo de los deseos de la gente o de las mayorías. Más bien, un programa de gobierno no sirve si no incluye medidas altamente impopulares. No sirve, si no se atreve a priorizar las necesidades de unos –no siempre de las mayorías- por sobre las necesidades de otros. Un gobierno no puede satisfacer las necesidades y aspiraciones de todos.
Las giras, consultas, diálogos y cabildeos no son otra cosa que campañas adelantadas. Son esfuerzos populistas de quedar bien con todos, en vez de decirles la verdad, aunque sea amarga y exija sacrificios. Un gobierno no es una oficina recibiendo y procesando cartas a Santa Claus.
Es tiempo que los partidos y sus candidatos nos digan, con cristalina claridad y cruel franqueza, lo que piensan necesario hacer. Y cómo, respondiendo a qué sistema de prioridades. Punto por punto, en seguridad, en economía, en política fiscal, en salud, en educación, en medio ambiente, para generar empleo e inversiones, para combatir corrupción...
Los ciudadanos decidirán, el día de las elecciones, qué paquete de medidas apoyan y a quién le creen capaz y suficiente honesto para definir prioridades. La consulta participativa es la misma votación, no todos estos mecanismos seudo-participativos, seudo-democráticos que no producen otra cosa que programas populistas, demagógicos y mentirosos.
Una población que ha perdido la credibilidad en su clase política no necesita más consultas, sino más transparencia y honestidad a la hora de presentar candidatos y programas de gobierno.
Estoy claro que los partidos, en las campañas electorales modernas, no pueden prescindir de los instrumentarios de mercadeo, sondeos, encuestas, etc. No soy tan ingenuo para no saber esto. Y está bien que usen estos instrumentos para poder comunicar sus programas. Para poder explicarlas mejor. Para ganar apoyo para medidas necesarias. Pero antes tienen que saber qué quieren hacer con el país. Antes de diseñar el empaque, tienen que tener un producto que vale la pena y que no es fraude.
La OEA insta a El Salvador a hacer justicia por el asesinato de Óscar Romero
SAN SALVADOR -La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), perteneciente a la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington, rechazó ayer la argumentación del Gobierno salvadoreño ante el incumplimiento de las recomendaciones que se le hicieron para esclarecer el asesinato, a manos de un escuadrón de la muerte, del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de 1980.
El Gobierno salvadoreño esgrime la Ley de Amnistía General de 1993 para perdonar a los criminales y justificar una transición pacífica tras la guerra civil. Pero la CIDH considera que precisamente la amnistía ha impedido que se haga justicia en el caso de Romero y de otros crímenes.
La posición de la CIDH fue emitida en el curso de su 130º periodo de sesiones, en la que funcionarios del Estado salvadoreño trataron de justificar la vigencia de la Ley de Amnistía, al argumentar que esa legislación ha permitido que El Salvador transitara “de la guerra a la paz y de la democracia al desarrollo”, según lo expresado por Óscar Santamaría, ex canciller de El Salvador y enviado por el Gobierno a las sesiones del organismo internacional.
Sin embargo, en la sede de la CIDH, el comisionado Víctor Abramovich recordó al Estado salvadoreño que “tres recomendaciones fueron incumplidas” y que las recomendaciones “son de carácter obligatorio”. Es decir, el Estado no puede sustraerse de las recomendaciones de la comisión; ésta continuará evaluando el nivel de cumplimiento de El Salvador con respecto a las recomendaciones aprobadas en el caso Romero.
Incumplimientos
En concreto, las recomendaciones no cumplidas desde hace siete años son: investigar y procesar a los autores (materiales e intelectuales) de la muerte de Romero; efectuar las reparaciones preceptivas a consecuencia de los hechos, y adecuar la legislación salvadoreña a la Convención Americana, lo que implica dejar sin efecto la amnistía de 1993, promulgada por el entonces presidente, Alfredo Cristiani.
En declaraciones a EL PAÍS desde Washington, el abogado que representa a Tutela Legal del Arzobispado y a la familia de Romero, David Morales, señaló que la CIDH “también estableció claramente que el escuadrón de la muerte que lideraba Roberto D’Aubuisson, fundador del actual partido oficialista Alianza Republicana Nacionalista [Arena], fue el responsable del magnicidio”.
Morales reiteró que “el Estado salvadoreño está en total desacato de las resoluciones de la CIDH; por lo tanto, se le debería imponer un fuerte llamado de atención y elevar un informe sobre el caso a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos”, algo que la embajadora ante dicho organismo, Abigail Castro, ha pedido que no se ejecute “porque no existe tal desacato”.
El asesinato del arzobispo Romero, cuya beatificación prepara el Vaticano, fue uno de los detonantes de la guerra civil salvadoreña (1980-1992). Óscar Romero fue asesinado en medio de una misa que el religioso celebraba en la capilla de un hospital para tuberculosos.
Sin embargo, en El Salvador cualquier proceso judicial al respecto está vedado. Sólo en Estados Unidos un tribunal civil logró judicializar el caso y condenó al ex capitán Álvaro Saravia, que residía en California, a pagar a la familia del arzobispo una cantidad superior a los 10 millones de dólares, después de que se comprobara su participación, junto a D’Aubuisson, en el crimen.
D’Aubuisson murió de cáncer en febrero de 1992, poco después de que se firmara la paz entre Gobierno y guerrilla.
“Derogar la amnistía y permitir abrir un juicio para que se conozca la verdad en el asesinato de Romero significaría el fin de la impunidad histórica en El Salvador”, apunta María Silvia Guillén, directora de la Fundación para el Estudio y la Aplicación del Derecho (Fespad), quien agrega que “hasta el momento no ha sido posible el imperio de la verdad y la justicia porque el Gobierno sabe que muchos de sus funcionarios y fundadores de su partido, en especial D’Aubuisson, fueron quienes cometieron esa atrocidad y muchas otras. Vencerlos significaría restaurar la dignidad de El Salvador”.
miércoles 17 de octubre de 2007
Foro Permanente... ¿por la Libertad o para la Difamación?
Romeo Lemus:
Cuesta creer que todavía hay personas que piensan que los periodistas nos chupamos el dedo. Hace unos días se presentó en un hotel de esta capital el denominado Foro Permanente por la Libertad. El foro está integrado por varias personas que ideológicamente son afines a un determinado partido, lo cual no me parece malo, pero ya llevan por delante un sesgo político que resta credibilidad a sus planteamientos de independientes.
Sus integrantes aseguran que el foro servirá para defender las libertades de nuestro país.
Toda persona tiene derecho a hacer lo que le venga en gana y asumir las consecuencias de sus actos. Pero lo indignante de este foro no es la inclinación ideológica de quienes lo conforman, sino que en su primera conferencia encendieron el ventilador y dijeron cualquier cosa irresponsable, como asegurar que todos los periodistas son “menteros” o que reciben una paga o soborno por publicar o favorecer a determinadas personas. Por cierto, entre los miembros del foro hay un periodista de larga trayectoria en el país y no sé si también está ofendido por las declaraciones de sus compañeros.
Si de ser irresponsables se trata, no faltará algún salvadoreño mal pensado que crea que más de algún miembro del foro recibe paga por hacer lo que están haciendo o por cargar la pluma a favor de un solo lado.
Cuesta creer que este foro sea independiente y que no nació para hacer los mandados. Entre sus miembros hay figuras que por años han atacado a un solo partido político, y, como acentuando su posición, en su primera denuncia arremetieron contra el mismo partido y su candidato a la Presidencia. ¿O será que es un foro para estropear la candidatura de alguien?
A juzgar por sus declaraciones, los miembros del foro deben tener información abundante de personas, funcionarios o diputados que pagan a los periodistas, o quizá ellos mismos hayan hecho el papel de corruptores ya que afirman categóricamente que los periodistas son “menteros” sin hacer excepciones. Sin duda, periodistas de pensamiento liberal, los duro-blanditos y hasta los conservadores están indignados por estas declaraciones e insultos a la inteligencia.
Las afirmaciones irresponsables de los miembros de este foro son como una patada al hígado para aquellos colegas que ganan casi el salario mínimo, que trabajan por convicción profesional y que se han resistido a los corruptores del sistema. O aquellos periodistas que producto de su esfuerzo y profesionalismo han escalado mejores posiciones sin comprometer su pluma.
También, intentar vendernos la idea de que los miembros del foro no tienen inclinación partidaria, que son independientes de pensamiento y que lo único que los motiva es la defensa de las libertades es un insulto a la inteligencia de quienes hacemos periodismo y de toda la población, que ya no se traga esos cuentos.
Hace unos días, muchos colegas se indignaron después de escuchar que el candidato a la Presidencia de un partido acusó a algunos periodistas de recibir favores del Gobierno, lo que me pareció también fuera de tono. En esa ocasión el candidato recibió una avalancha de críticas de todos los analistas, medios de comunicación y muchos periodistas. Hoy que los miembros del foro ofendieron al gremio, la mayoría ha callado.
martes 16 de octubre de 2007
Un jueves en Managua, Ortega y el COSEP
Rafael Castellanos
El jueves anterior vivimos un evento interesante: coincidiendo con una sesión del Consejo Directivo del INCAE en el campus de Managua, se dio un encuentro entre la cúpula empresarial (COSEP) y el presidente Ortega, su señora y gabinete.
El INCAE sirvió como tantas veces, de anfitrión y territorio neutral, de lugar para debatir respetuosamente con el Consejo Directivo y el Rector, como testigos.
El escenario, un aula magna, unas 120 personas, gabinete, COSEP, dirigencia, comités de trabajo y los empresarios grandes de Nicaragua. El ambiente, muy nicaragüense, relajado, el presidente sin seguridad, sin protocolo, sin pompa, ambiente informal, conocidos entre sí, de mucho tiempo algunos. Ortega, acompañado por su vicepresidente, flanqueado por su siempre presente esposa Rosario, sus dedos llenos de anillos, sus muñecas de enormes pulseras de colores. Se dice que ella influye enormemente en el hacer del país.
El presidente y vicepresidente del COSEP hicieron discursos conceptuales, seguidos de exposiciones de los comités de trabajo, en exposiciones de aproximadamente siete minutos, presentando los llamados ejes de desarrollo y sus peticiones, en tres horas. Ortega escuchó inmutable.
La presentación conceptual, un buen diagnóstico de la situación y necesidades para que las empresas sean competitivas. La parte petitoria sectorial, mezclando peticiones para competitividad, con un fuerte componente de presentar al Gobierno una lista a Santa Claus, algo proteccionista, poco competitivo.
Pidieron certeza jurídica, respeto a la propiedad privada, inversión en infraestructura, carreteras, caminos rurales, puertos, que son los más caros e ineficientes, resolver la crisis energética. La electricidad es escasa, el precio regulado, cerca de $12 centavos Kw, racionamiento de ocho horas diarias, precio regulado y la distribuidora eléctrica española, quebrada, la producción insuficiente, no se ha invertido en aumentar capacidad. Invertir en educación, especialmente técnica, para preparar fuerza laboral.
Dijo el COSEP: “Nicaragua no es un país pobre, es un pobre país”, en el que sus mejores ciudadanos se la pasan peleando y el país estancado, solamente debajo de Haití, en lo que coincidió el Gobierno.
El vicepresidente, curiosamente Contra en su tiempo, su discurso con lo que Ortega ofrece podría haber sido dicho cualquiera que propone democracia y economía de mercado: libertad, respeto a la propiedad privada, propiciar un ambiente que beneficie las inversiones, combate a la pobreza, estado de derecho, combate a la corrupción... ¿Será cierto? Fue el comentario.
Nicaragua ha sido uno de los países más corruptos, inicialmente la piñata sandinista expropió lo que quiso y los sandinistas se quedaron con ello. Alemán robó en proporciones colosales, abiertamente, solo que en esta piñata participaron menos, actualmente guarda prisión domiciliaria, aunque se presenta en actos públicos. Su “pacto” con Ortega le permitió robar así, y a Ortega llegar a la presidencia con solamente su voto duro, pues Alemán ayudó a cambiar la ley electoral y dividió a la derecha.
El plato fuerte fue Ortega. Todo un espectáculo. En su intervención de una hora demostró por qué ha estado gobernando o cogobernando por casi 30 años. Manejó a la audiencia a su antojo, los hizo reír, les dijo lo que querían escuchar. Ustedes mandan… Se hará lo que piden…
Discurso no estructurado, populista de altos vuelos. De hablar lento estudiado, repetitivo, pero rápido y claro de mente, con absoluto control de la situación en todo momento.
Habló de forma coloquial, llamando a muchos en la audiencia por su nombre, el hermano tal, el; se dirigía a su gabinete y a los Miskitos en él, dejando que le ayudaran a responder completando sus frases, buscando ayuda, igualmente dejaba que el sector privado (a esas alturas comiendo de su mano) le ayudara a complementar frases que aparentaba no tener la respuesta, logrando incorporación y sentido de pertenencia.
Entre el discurso no estructurado, dejó caer los grandes anuncios: subirá la tarifa eléctrica, se lleva igualmente bien con Venezuela, que le ayuda mucho, como con Estados Unidos, con el que se cumplen agenda bilateral, cuenta del Milenio y CAFTA, así como con el FMI, el Banco Mundial y la Cooperación Europea. Muy astuto.
Que en su discurso en la ONU despotricó contra los yanquis fue libertad de expresión; que la distribuidora eléctrica la puede comprar una empresa iraní…
Sabíamos que Ortega juega a decir a todos lo que quieren oír; sin embargo, verlo en acción, en un cuarto pequeño, un aula de INCAE, ejerciendo su maestría en populismo y magnetismo personal, desplegando su gran astucia y habilidad política, no dejó de impresionarnos mucho.
Falta ver qué es lo que al final hace; qué dirección le da al país y su relación con Chávez y su proyecto de exportar su revolución.
viernes 12 de octubre de 2007
Foro por la libertad
Luis Gómez Zárate:
El 9 de octubre se hizo del conocimiento público la fundación del Foro Permanente por la Libertad, que recoge la preocupación de la mayoría de los salvadoreños ante los diferentes acontecimientos sociopolíticos que se están presentando en nuestro El Salvador y que amenazan destruir la libertad.
Como siempre lo he expresado, la libertad es un principio que el Creador fundió con fuego en el ser humano, principio por el cual se ha luchado constantemente desde el inicio de la humanidad.
A lo largo de la historia, la libertad ha sido amenazada gravemente por las ideas totalitarias, que se presentan bajo diferentes ropajes. En nuestro El Salvador, la más falsa y perversa es: el comunismo.
El papa Pío XI señaló con estos calificativos al comunismo en su Encíclica Divini Redempotoris, donde manifiesta que el comunismo so pretexto de redimir a las masas tiende a la desintegración de la justicia, la propiedad, dignidad humana, familia, sociedad, religión.
Exactamente eso es lo que está haciendo hoy día Hugo Chávez en Venezuela y que además está expandiendo este movimiento contra la libertad, que él llama “revolución bolivariana”, a diferentes países de América Latina, entre ellos El Salvador, en una violación clara a nuestra soberanía.
Contra esta estrategia de expansión totalitaria es que hay que alzarse con toda la convicción y la energía que producen el amor a la libertad y la adhesión a la democracia.
A lo largo de nuestra historia, la libertad ha sido amenazada gravemente por los comunistas criollos, quienes desde 1926 han atentado contra este principio, siendo subvencionados desde el exterior para este fin.
La desestabilización, el clandestinaje, para atentar contra la libertad, han sido subvencionados inicialmente por Rusia, a través de Fidel Castro; luego por el Foro de São Paulo, apoyado económicamente por las FARC; y ahora por los petrodólares de Hugo Chávez, que es el que subsidia a los comunistas. Por eso Caracas se convierte actualmente, como antes lo fue La Habana, en fuente de fortuna hacia donde peregrinan los comunistas, especialmente sus comandantes, en busca de órdenes, logística y, sobre todo, dinero, para crear la desestabilización, como lo están pretendiendo hacer hoy los acomodados comandantes.
Los comunistas criollos están utilizando los mecanismos de la democracia para hacerse del poder político y perpetrarse en él, eliminando para siempre la libertad.
Ellos son maestros del engaño pues confunden al pueblo con sus falsas promesas como lo hacen desde 1932, y con discursos incendiarios, ocupando a pastores, curas revoltosos, para sembrar el odio de clases, y con su palabrería barata prometen paraísos imposibles.
Esta es la realidad de los comunistas. Por eso los comandantes decidieron preparar, desde hace tres años, a un personaje funesto y lanzarlo como candidato, quien se ha caracterizado por ser un cazador de noticias, las que distorsiona, para presentar una mala imagen del Gobierno y del sector empresarial, fomentando con sus comentarios el odio de clases en la sociedad y presentándose además como víctima ante el pueblo. Esta candidatura es el premio que los comandantes le otorgan por su docilidad, sumisión, obediencia, convirtiéndose en esta forma, en un muñeco de cuerda de los comunistas, y que son los comandantes quienes tienen la llave para darle cuerda a su antojo.
En el Foro Permanente por la Libertad, esfuerzo del que formo parte, nos hemos propuesto promover la filosofía de la libertad dentro del marco democrático y constitucional; promover el respeto a los derechos civiles y fundamentales: a la vida, expresión, propiedad, libertad individual con responsabilidad; promover un modelo de Estado centrado en la atención a las necesidades sociales de acuerdo con la Constitución y la ley. La libertad se extraña cuando se pierde.
¿Control de precios o libre competencia?
Henry Campos:
El estudio de la Universidad de El Salvador con respaldo de la Organización Mundial de la Salud que señaló el alto precio que pagan los consumidores por las medicinas ha puesto a pensar a muchos sobre la mejor manera de disminuir el precio final que pagan las familias para recuperar o mejorar su salud. Desde luego, la consideración de alto precio debe estar en consideración al poder adquisitivo de la mayoría de la población o a la disponibilidad gratuita o no de los servicios de salud.
Para un sueco común, pagar veinte veces el precio originario de una medicina no le causa un descalabro económico, pues la mayoría tiene ingresos apropiados, y los que no los tienen gozan de la protección del Estado. A un costarricense promedio, que pertenece a los más del 70% que tiene seguro médico, la elevación de los precios de las medicinas no le perjudica significativamente, pues la mayoría de ellas se las proporciona la red de salud pública.
En El Salvador, los índices de pobreza son altos y la red de hospitales públicos no proporciona un servicio adecuado ni completo. La cobertura de seguridad social solo alcanza a una pequeña parte de los ciudadanos. El salario mínimo y los ingresos promedios de muchos salvadoreños no alcanzan para cubrir la canasta básica.
Con esa realidad, reconocemos que se trata no solo de altos sino de escandalosos precios. Para combatir esa situación, algunos proponen controlar los precios, y otros, mejorar la libre competencia. En realidad, la solución no puede ser tan simple.
Es cierto que los precios de determinados productos esenciales, como las medicinas, golpean con mayor fuerza el bolsillo de los ciudadanos; pero no es el único producto o servicio de alto precio. Se citaba en algunas noticias que los precios de cada kilómetro de algunas carreteras construidas en El Salvador resultan muy elevados considerando su calidad. Hace poco se comentaba que los boletos aéreos son más caros en El Salvador que en el resto de Centroamérica.
Sin saber el monto real de ganancia para los importadores y prestadores de servicio, conocemos con inmediatez los altos precios no solo de medicinas, sino de muchos productos y servicios: verduras, carne, servicios hospitalarios, electricidad, intereses de tarjetas de crédito, primas de seguro, etcétera.
También se dice que hay buenos precios de ciertos productos en el mercado formal, como teléfonos, televisores y reproductoras de música. Muchos dan variadas razones para explicar los altos precios: costos elevados, falta de eficiencia administrativa, estrechez del mercado, prácticas monopolísticas, abuso de posición dominante, altos riesgos, corrupción, inversiones de corto plazo, controles excesivos, etcétera.
Sin embargo, una causa que confluye con cada una de las que elevan los precios es la debilidad institucional. El funcionamiento defectuoso de un mercado se crea o se potencia por falta de leyes razonables y justas; por controles y presiones político-partidistas sobre la justicia; por la protección que las instituciones puedan hacer a los intereses personales o de grupo; por incumplimiento de las reglas jurídicas, prácticas y servicios en forma igualitaria; por un permanente secretismo y ocultación de la información pública; por falta de cumplimiento de los deberes de respuesta, control y castigo por las instituciones de vigilancia y sanción, etcétera.
Sin una institucionalidad fuerte, los controles de precios, las acciones tendientes a mejorar la competencia o cualquier otra mantendrán la situación o la perjudicarán aun más. La debilidad institucional crea escasez o elevación de precios de productos esenciales en el mercado formal, prestación de servicios de salud por charlatanes, medicina insegura para los pacientes, aumento de las actividades riesgosas del mercado negro, corrupción galopante, etcétera.
miércoles 10 de octubre de 2007
Tres Contendientes a la Presidencia
Concuerdo con el Sr. Altamirano, Figueroa no debe ser candidato, además de dar una imagen se seguimiento en el poder, el actual ministro de seguridad no tiene el carisma para enfrentar y ser un contendiente formidable para Funes, dentro del partido ARENA hay figuras que han mostrado su imagen sutil, pero entregada al partido.
Las filas del partido encierran talentos jovenes, quizas no tan experimentados que seguramente será un decisivo elemento en las próximas contiendas, ero con suficientes credenciales como para plantarse firme y hacer una gestión competitiva.
Porque una contienda Funes, Figueroa y Zablah, me parecería que las cifras se inclinaran estrechamente hacia Funes, llevando incluso a una segunda vuelta.
