El petróleo chavista: trampa caza bobos

Luis Gómez Zárate:

Estamos frente a un proceso desestabilizador, diseñado con una nueva modalidad, por Hugo Chávez, para tratar de imponernos una dictadura comunista, utilizando como medio el petróleo y como “peones” para implementarlo a los comunistas criollos, especialmente a los frentes municipales, a quienes cancela su traición con petrodólares, que les envía ilegalmente, por medio de los grupos bolivarianos.

Al revisar el pasado de nuestro El Salvador, en su historia más reciente, esta aparece opacada por la infame conspiración de los “comandantes”, quienes utilizaron a sus milicianos para asesinar, secuestrar y destruir la infraestructura de nuestro El Salvador, y sumieron en la miseria más grande a los pobres y campesinos, por los cuales manifestaban luchar, manteniendo, hoy día, ese mismo discurso.

La nueva estrategia para desestabilizar nuestro El Salvador, planificada por Hugo Chávez, es utilizando como medio el petróleo y sus derivados como el diésel, la gasolina, que actualmente están introduciendo al país por medio de organizaciones que en su formación han irrespetado gravemente el principio de legalidad, y violentando las reglas del mercado establecidas, por la Organización Mundial de Comercio, pues en la introducción del diésel han tipificado un “dumping”, perjudicando a los salvadoreños dueños de estaciones de gasolina y poniendo en riesgo la estabilidad laboral de los trabajadores de esas estaciones.

A través del petróleo, Chávez está financiando a los comunistas criollos, además de las maletas de petrodólares que les envía ilegalmente, manejándolos a su antojo. Hugo Chávez podría gestionar ante el Directorio de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), del cual Venezuela forma parte, que aumentaran la producción del crudo, como un medio facilitador para disminuir el precio del barril de petróleo.

Recordemos las palabras que el señor Juan Pablo Pérez Alfonzo, ministro de Minas e Hidrocarburos de Venezuela, pronunció en la fundación de la OPEP, el 14 de septiembre de 1960, cuando expresó: “Esta organización tiene como fin asegurar y estabilizar los precios del petróleo, evitando la especulación, para no dañar a los países del mundo”.

Todo lo contrario a estas palabras, hoy día, Hugo Chávez ha sentenciado al mundo en forma amenazante y autoritaria, que él puede aumentar el precio del petróleo a su antojo, cuando dijo: “Yo puedo hacer llegar a 200 dólares el barril de petróleo”; y el ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, en la reunión de la OPEP, en Viena, el 5 de marzo del corriente año, manifestó “que no debe de aumentarse la producción del crudo y que los pagos del petróleo deben de ser en euros”. Lógicamente esto va a encarecer mucho más el valor de barril de petróleo.

Tratar de explicar esta situación, en un artículo de opinión resulta muy difícil por el espacio, pero con lo poco ha quedado al descubierto “la doble cara” de Hugo Chávez, pues por una parte influye en el aumento del petróleo y por otra nos presenta una trampa “caza bobos” con el suministro del diésel y gasolina por medio de sus peones
También, estamos soportando, hoy día, la presencia de agentes de inteligencia de Chávez, Castro y mercenarios de las FARC, que gracias a la acción valiente de Colombia ha quedado demostrado la relación directa de este grupo terrorista con Chávez.

Los comandantes, en varias ocasiones, han recibido con “bombo y platillo” a integrantes de las FARC, y además han sido sus anfitriones. Las autoridades de Seguridad deben estar vigilantes ante estos acontecimientos que ponen en peligro la estabilidad nacional.

Por nuestra parte, los salvadoreños debemos fundir nuestro valor, con la entereza del soldado, para forjar una espada en defensa de la libertad, expulsando definitivamente al comunismo.