Economía EEUU ya está en recesión, desempleo llegaría a 7,5% reduce consumo

La economía de Estados Unidos se encuentra en recesión y se contraerá a un ritmo todavía más veloz en el cuarto trimestre, extendiendo el declive hasta inicios del 2009 mientras el elevado desempleo reduce el consumo, mostró un sondeo.

La última encuesta de la Asociación Nacional de Economistas Empresariales (NABE por sus siglas en inglés), entre 50 expertos en proyecciones, fue difundida el lunes y halló que las previsiones apuntan a una caída de 2,6 por ciento en el producto interno bruto real en el cuarto trimestre.

Para los tres primeros meses del 2009, el sondeo anticipó un declive del 1,3 por ciento. Las estimaciones preliminares del Gobierno reflejan que el PIB se contrajo 0,3 por ciento en el tercer trimestre.

Los resultados del sondeo del lunes, que se recopiló entre el 28 de octubre y el 7 de noviembre, indicaron un creciente pesimismo entre los especialistas en pronósticos.

“Los economistas empresariales se tornaron decididamente más negativos sobre el panorama económico para los próximos trimestres como resultado de la intensificación de las tensiones del mercado del crédito y la evidencia de derrame a la economía real”, dijo el presidente de la NABE, Chris Varvares.

“Las condiciones del crédito continúan siendo débiles. A pesar de las fuertes inyecciones de liquidez de parte de la Fed (Reserva Federal) y el Tesoro, la mayoría de los panelistas de la NABE creen que el ajuste de las condiciones del crédito continuará”, agregó.

Hace un mes, los pronosticadores preveían que la economía se expandiría el 0,1 por ciento en el cuarto trimestre, y que el ritmo de crecimiento se aceleraría a 1,3 por ciento en el primer trimestre del 2009.

Los problemas del sector inmobiliario de Estados Unidos, derivados de la extensión de préstamos a deudores con historial crediticio irregular, han afectado a la economía en general, resultando en crecientes pérdidas de empleos y un racionamiento del crédito.

El 96 por ciento de los expertos de la NABE creía que la mayor economía del mundo ya se encontraba en recesión. La mitad de ellos estimó que el declive empezó en el cuarto trimestre del 2007 o el primero del 2008.

Según el sondeo, el crecimiento del 2008 sería de sólo un 0,2 por ciento y no pasaría de 0,7 por ciento el próximo año. Esto se compara con las predicciones de 1,2 por ciento y 2,2 por ciento respectivamente en la encuesta de octubre.

La tasa de desempleo probablemente toque su techo en el 7,5 por ciento hacia el tercer trimestre del 2009, según la encuesta. En el sondeo de octubre se anticipaba una tasa de desempleo máxima de 6,4 por ciento en el segundo trimestre del próximo año.

Recesión se propaga a Japón, FMI pide más dinero

Japón se convirtió en la última economía industrializada en caer en recesión el lunes, seguido muy de cerca por Francia, mientras que el FMI dijo que necesitaba al menos 100.000 millones de dólares para combatir la crisis económica que amenaza al mundo.

En tanto, el Senado de Estados Unidos se preparaba para empezar a debatir un rescate para el golpeado sector automotriz estadounidense más adelante en el día. Alemania tenía previsto mantener conversaciones con Opel, unidad de General Motors.

En un dato inesperado, Japón cayó en su primera recesión en siete años en el tercer trimestre, pues la crisis financiera limitó la demanda de exportaciones japonesas.

La contracción de 0,1 por ciento que registró la segunda mayor economía del mundo en el período julio-septiembre fue peor de lo que había previsto el consenso de las proyecciones.

La zona euro también se encuentra en una recesión formal, con dos trimestres consecutivos de contracción. Gran Bretaña y Estados Unidos están al borde de tal retracción, a la vez que China se desacelera velozmente.

En Francia, el banco central dijo que la economía debería contraerse el 0,5 por ciento en el cuarto trimestre. Y los funcionarios tienen pocas dudas de que sus economías no han terminado de descender.

“Debemos tener en mente que nuestras condiciones económicas podrían empeorar aún más a medida que se profundice la crisis financiera de Estados Unidos y Europa, crezcan las preocupaciones de declive económico y haya fuertes oscilaciones en los mercados de cambios y acciones”, dijo el ministro de Economía japonés Kaoru Yosano en conferencia de prensa.

El director gerente del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn dijo a la BBC que su organización probablemente necesite al menos 100.000 millones de dólares en financiamiento extra a lo largo de los próximos seis meses a fin de brindar asistencia a distintos países.

G20

Los mercados seguían presionados bajo las tensiones derivadas del declive económico y las perturbaciones del sistema financiero.

El petróleo perdía más de 1 dólar ubicándose debajo de los 56 dólares el barril. El índice de las bolsas mundiales MSCI caía un 0,5 por ciento, acumulando una reducción de 46 por ciento en lo que va del año.

Los líderes del Grupo de los 20 países industrializados y en vías de desarrollo, reunidos en Washington el fin de semana, acordaron una serie de medidas para rescatar a la economía mundial.

Sin embargo, dejaron en manos de cada Gobierno por separado la iniciativa de ajustar su respuesta a sus propias circunstancias y sectores en problemas.

El comunicado del encuentro del G20 contenía una lista de promesas de reformas destinadas a atenuar la volatilidad de los mercados y a calmar las preocupaciones de los consumidores.

“La cumbre del G20 de este fin de semana no logró ofrecer ninguna nueva medida de estímulo para rescatar a la economía mundial de la actual recesión, pero al menos evitó respuestas rápidas que hubieran empeorado las cosas (como una regulación apresurada)”, dijo en Londres Julian Jessop, de Capital Economics, en un reporte.

“El propósito real de esta cumbre era acordar un programa de trabajo para la reforma del sistema financiero global. En ese aspecto, nosotros sugeriríamos que ha sido un éxito”, agregó.

El comunicado del G20 dijo que todos los mercados financieros, sus productos y participantes estarían sujetos a la supervisión. También prometió normas contables más estrictas, una revisión de las prácticas de remuneración y una mayor cooperación entre los reguladores nacionales.

Los ministros de Finanzas recibieron la instrucción de desarrollar planes específicos. El primer conjunto de medidas debería completarse hacia fines de marzo y un nuevo encuentro se realizaría a fines de abril.